Menu
A+ A A-

Acuerdo UE-Marruecos: ¿Dónde están las ONG?

 

Atrium

José Ignacio Torreblanca, uno de los comentaristas sobre política internacional más incisivos que hay en España, se refería en su columna de El País del pasado lunes 15 a las protestar contra las facilidades para la exportación de tomates marroquíes que supondría el nuevo acuerdo agrícola UE-Marruecos. Torreblanca recordaba la imagen  “del líder de la oposición, Mariano Rajoy, dando un mitin en Málaga en diciembre pasado con una mata de tomates en la mano. Con ello pretendía ilustrar cómo la supuesta debilidad del Gobierno ante Marruecos en torno al asunto Haidar iba a tener un importante coste para los productores de tomate españoles vía la apertura de mayores contingentes a la exportación”.

El tema da para comentarios sobre diversas cuestiones. El primero es la contradicción entre una supuesta política de cooperación al desarrollo, que prácticamente todos los países y todos los líderes políticos apoyan oficialmente, y unas medidas proteccionistas que frenan directamente el crecimiento económico de los países en desarrollo. En su artículo, Torreblanca señala que “la asistencia financiera de la UE a Marruecos para 2011-2013 será de unos 580 millones de euros (unos seis euros por habitante y año), mientras que, por el contrario, si la UE pusiera fin a las restricciones a los productos agrícolas marroquíes, la economía de Marruecos crecería un 1,48%, lo que supondría la creación de unos 90.000 puestos de trabajo”.

Nosotros queremos referirnos a un tema muy concreto: ¿dónde están las ONG? ¿No tienen nada que decir al respecto las ONG que claman por el objetivo del 0,7% en ayuda al desarrollo? ¿No representa un silencio llamativo que organizaciones que profesan una defensa tan encendida de la ayuda a los países pobres no digan nada cuando en los países ricos se postulan o adoptan medidas que dificultan el desarrollo de una base productiva en aquéllos, que al fin y al cabo es la forma más sostenible de superar la pobreza, de progresar económicamente?

No es una postura nueva. En el pasado hemos visto, por ejemplo, cómo se boicoteaba la entrada de productos marroquíes en España, sin que desde las ONG se hiciera el más mínimo comentario al respecto.

Algunos podrían ver incluso en este silencio de las ONG un comportamiento enteramente lógico y consistente. Al fin y al cabo, lo que les importa de verdad es que se asignen fondos a la política de cooperación al desarrollo, fondos que sustentan su actividad. En fin, según este planteamiento, muchas ONG, no todas, defenderían antes que nada sus propios intereses, que no son los intereses de los países en desarrollo. Sin duda, puede valer la pena reflexionar sobre este tema.