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A pesar de la crisis, optimismo de las empresas españolas sobre Latinoamérica

Iberglobal

Las empresas españolas muestran un llamativo nivel de optimismo sobre las perspectivas económicas de Latinoamérica, así como reafirman su compromiso con la zona. Esta es la conclusión que podría sacarse de las opiniones expresadas durante una jornada organizada en Madrid el pasado día 6 por el diario económico Cinco Días, con el título de “Las empresas españolas en Iberoamérica: el gran reto del siglo XXI”, y en la que participaron destacados representantes de grandes empresas españolas, como Repsol, BBVA, Endesa, Mapfre y Santillana.

Las economías latinoamericanas se encuentran en general sólidamente preparadas para afrontar las actuales turbulencias financieras de la economía internacional. Esta sería una primera conclusión en la que estuvieron de acuerdo prácticamente todas las empresas españolas que intervinieron en esta jornada.

Vicente Rodero, director general del BBVA para América del Sur, señaló que las economías latinoamericanas contaban con la solidez de unas fuertes entradas de inversiones extranjeras, superavits en la balanzas comerciales, y un buen comportamiento de sus balanzas fiscales. que les ha permitido alcanzar una situación relativamente saneada desde el punto de vista de la deuda.

 

Francisco González, presidente de BBVA

Sin duda la crisis financiera tendrá repercusiones, fundamentalmente por las dificultades que puede suponer para obtener financiación externa y por la caída que previsiblemente se registrará en los precios de las materias primas.

Rodero indicó que, en los momentos actuales, el banco, que obtiene el 40% de sus resultados en Latinoamérica, tenía en esta zona menos problemas de mora que en España.

Todos los representantes empresariales destacaron el compromiso de sus empresas con  la zona, hasta el punto de que, en cierta forma, se las puede considerar como empresas “latinoamericanas”. BBVA y Santander son los dos bancos más importantes en la región. Endesa, según señaló Pedro Larrea, director general para Latinoamérica, tiene allí el 40% de su capacidad total instalada, con 12 millones de clientes (más de la mitad del total de sus clientes en el  mundo).

Juan Carlos Sánchez, director general de Política Exterior del ministerio de Asuntos Exteriores, señaló un ejemplo significativo a este respecto: en una reciente reunión en México de los Príncipes de España con altos directivos de empresas españolas, de los 21 directivos que asistieron a la reunión, 17 eran mexicanos.

También hubo coincidencia en señalar que el principal reto de Latinoamérica cara al futuro es la lucha contra la pobreza. La reducción de los índices de pobreza dará estabilidad a los países de la zona y creará un mejor marco para un avance en todos los órdenes de los países latinoamericanos. Como señaló uno de los participantes, reducir la pobreza es necesario no solo por filantropía, sino por el propio interés de las empresas.

Hubo una ausencia significativa en el debate: los países con gobiernos populistas, como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua…Nadie se refirió a ellos, ni a las medidas que han tomado en contra de los intereses de empresas extranjeras (entre ellas españolas). Es difícil aventurar una explicación para esta “ausencia”. ¿No representan estos gobiernos populistas un problema tan grande para las empresas extranjeras como se ha reflejado en los medios de comunicación? ¿O es que estos países han dejando de interesar, no están ya en el rádar de las empresas españolas? ¿O, simplemente, se eludieron las alusiones por una simple cuestión de prudencia y discreción?